Cuánto paga el US Open: bolsa, premio del ganador y reparto

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Cuatro millones por un domingo
Cuando J.J. Spaun emboca el putt de 64 pies en el hoyo 18 de Oakmont el domingo 15 de junio de 2025, lo que queda sellado en ese instante — aparte del título y del cambio de vida — son 4,3 millones de dólares de transferencia bancaria. La bolsa total del US Open 2025 fue de 21,5 millones, y al campeón le tocó el 20% de ese volumen.
Esa cifra tiene dos lecturas. Para el apostante: es el tamaño del pastel que mueve los mercados mundiales de golf durante una semana. Para el aficionado medio: es el recordatorio de por qué el US Open es un major y no un torneo más. La escala económica redefine la ambición del field y condiciona el nivel de juego que se ve desde el jueves por la mañana.
En este artículo desgrano la estructura del reparto, cómo ha crecido la bolsa en los últimos años, qué cobran los golfistas por puesto concreto y qué implica esto para quien apuesta — porque una bolsa creciente atrae a jugadores mejores, que producen torneos más competitivos, que a su vez producen cuotas outright más concentradas en los favoritos.
Historia reciente de la bolsa
La bolsa del US Open lleva un cuarto de siglo creciendo a ritmo doble dígito. En 2000 eran 4,5 millones de dólares; en 2010, 7,5 millones; en 2020, 12,5; en 2025, los 21,5 millones citados. El campeón cobraba medio millón en 2000; cuatro millones y pico, hoy.
El salto más agresivo llegó con la aparición de LIV Golf en 2022. La competencia por atraer a los mejores jugadores forzó a la USGA a subir bolsas para mantener al US Open como objetivo económicamente atractivo pese a las cifras masivas que LIV ofrecía en su formato de 54 hoyos con garantías.
El resultado estructural: los cuatro majors hoy pagan bolsas de entre 19 y 25 millones, muy por encima de lo que pagaba cualquier torneo del PGA Tour hace una década. Para un pro competitivo, ganar un major sigue siendo el evento financiero más importante de un año — aunque los eventos élite del PGA Tour y algunos LIVs puntuales ya se acercan.
Lo relevante para el apostante: los jugadores top del mundo priorizan majors. Su nivel de juego en las cuatro semanas de major es, como norma, superior al del resto del año. Las cuotas outright reflejan esto parcialmente — los favoritos están más concentrados — pero no siempre con la precisión suficiente para cerrar todo el valor.
El reparto de 2025 puesto a puesto
La estructura de reparto del US Open sigue una curva exponencial descendente. El campeón se lleva el 20% de la bolsa, el segundo puesto alrededor del 12%, el tercero el 7,5%, y así descendiendo.
Para 2025 (bolsa 21,5 M$), las cifras principales fueron aproximadamente: campeón 4,30 M$, segundo 2,32 M$, tercero 1,46 M$, cuarto 1,03 M$, quinto 0,86 M$. El top 10 cobró entre 0,54 M$ (posición 10) y los 4,30 M$ del ganador.
A partir del top 10, los pagos descienden rápidamente. El puesto 20 cobró en torno a 220.000 dólares. El puesto 30, unos 130.000. El puesto 50, alrededor de 65.000. Los jugadores que pasaron corte pero terminaron en posiciones 61-70 cobraron entre 37.000 y 42.000 dólares.
El salto más brusco está en el corte. Quien pasa corte cobra — siempre. Quien falla corte, no cobra dinero de torneo (aunque muchos pros tienen contratos de equipamiento o apariencia que les compensan parcialmente). En el US Open 2025, los 96 jugadores que fallaron corte se fueron a casa sin cheque de torneo, mientras que los 60-ish que pasaron se llevaron como mínimo 37.000 dólares cada uno.
Esta estructura tiene una implicación para apuestas de «pasar corte»: la motivación del jugador al borde del corte en el hoyo 18 del viernes es muy alta. Un jugador con -1 en el corte proyectado que necesita hacer par para pasar está pegando por 37.000 dólares en directo. Esa presión aprieta las decisiones — a veces en favor del apostante, a veces en contra.
Comparativa con los otros tres majors
Los cuatro majors de 2025 pagaron bolsas muy similares entre sí. Masters en Augusta: 21 millones. PGA Championship en Quail Hollow: 19 millones. US Open en Oakmont: 21,5 millones. The Open en Royal Portrush: 17 millones.
El US Open lidera por un estrecho margen, pero la diferencia es marginal. Augusta y Quail Hollow pagaron casi lo mismo; The Open es el que cierra la tabla, y eso responde en parte a la estructura del R&A y a una tradición de bolsas algo más moderadas en el major europeo.
Los primeros premios del campeón en 2025: 4,20 M$ en Masters, 3,42 M$ en PGA, 4,30 M$ en US Open, 3,10 M$ en The Open.
Esta paridad mundial tiene efecto en las cuotas outright. Los mismos favoritos se repiten en los cuatro majors porque el incentivo económico y prestigioso está alineado. Para el apostante, esto significa que los modelos predictivos entrenados con datos de un major pueden extrapolarse con cuidado a los otros; pero la combinación «campo + major» sigue siendo la variable crítica — no es lo mismo Scheffler en el parkland estadounidense de Oakmont que en los links duros del Open.
Una observación que me resulta útil: los majors pagan a los que fallan corte más que muchos torneos regulares PGA pagan a los que ganan. Los 37.000 dólares de «miss the cut» en el US Open equivalen al 5º-10º premio de un torneo regular. Eso atrae field y ajusta el nivel competitivo hacia arriba.
Premio y ranking: más allá del dinero
Un golfista profesional no apuesta solo por el dinero del torneo. Gana premio, sí, pero también gana puntos FedEx, puntos OWGR, exención para los próximos majors, y — crítico — relevancia mediática y comercial.
Ganar el US Open otorga exención automática a los próximos diez US Opens, exenciones cinco años a los otros tres majors, exención hasta final de la temporada siguiente en PGA Tour, y un salto inmediato en el OWGR que suele disparar al campeón al top 10 mundial. Para Spaun, el salto de 150/1 a ganador del US Open significó pasar del puesto 50 OWGR al top 15 en una semana.
El dinero es lineal; la exención es multiplicadora. Un top 10 en un major vale 150.000 dólares aproximadamente — cantidad respetable — pero además suma puntos OWGR, da acceso a campos de juego mejores la temporada siguiente y mantiene al golfista dentro del ecosistema de majors. Esa cadena de consecuencias justifica por qué los jugadores protegen puestos altos incluso cuando el torneo está decidido.
Para el apostante, esto cambia las motivaciones del domingo por la tarde. Un jugador que está peleando por un T10 — con cientos de miles de dólares, exención parcial y puntos OWGR en juego — puede morder más el domingo que alguien que ya tiene todo asegurado y juega T25.
Lo que cobra quien falla corte
Desde 2022, el US Open paga una cantidad fija a los jugadores que fallan corte. No es un premio de torneo en sentido estricto — más bien una cuota mínima de participación — pero sí sale de la bolsa total.
En 2025, los jugadores que no pasaron corte recibieron 12.000 dólares cada uno. Para un profesional del PGA Tour de mediana carrera, no es una suma despreciable: cubre gastos de la semana (avión, hotel, caddie, alimentación) y deja algún margen. Para un qualifier que vino del local, es probablemente el mayor cheque de su año golfístico.
Esta práctica modifica el cálculo de «ir al US Open»: incluso fallando corte, el jugador sale con dinero. Lo que a su vez atrae a más pros dispuestos a invertir semana de preparación, y suma presión al nivel del qualifying. El resultado es un field cada año más profundo, con perfiles de 130-156 en OWGR muy competitivos.
El apostante que estudia el mercado «miss the cut» debe tener esto en cuenta: los jugadores al borde del corte no tienen el mismo perfil de motivación que en torneos menores. En un evento regular, fallar corte cuesta dinero neto al jugador (gastos de semana > 0 dólares de premio). En el US Open, fallar corte reembolsa los gastos. Eso suaviza la presión final del viernes, aunque no la elimina del todo.
Quien quiera profundizar en la economía del reparto y por qué la clasificación al US Open es el embudo que alimenta el sistema puede leer la guía completa de clasificación al US Open 2026, donde explico cómo los qualifiers entran en esta economía.
¿Cuánto cobró específicamente J.J. Spaun por ganar el US Open 2025?
J.J. Spaun se llevó 4,30 millones de dólares como campeón del US Open 2025 en Oakmont Country Club, correspondientes al 20% de la bolsa total del torneo (21,5 millones de dólares). Adicionalmente, recibió exenciones a los próximos diez US Opens y cinco años a los otros tres majors, así como puntos que lo situaron entre los mejores del OWGR tras el torneo.
¿Los jugadores LIV cobran premio en majors?
Sí, íntegramente. Los jugadores de LIV Golf que compiten en un major lo hacen en igualdad de condiciones económicas que el resto del field: cobran según su posición final, reciben los puntos OWGR correspondientes (los majors sí puntúan al ranking mundial, a diferencia de los torneos LIV) y acceden a todas las exenciones derivadas del resultado. Su participación está condicionada a cumplir los requisitos de exención o clasificar vía qualifying.
Creado por la redacción de «Apuestas us Open Golf».
